Doctor estudiando

Por qué estudiar más no te asegura plaza en el ENARM

Hay algo que casi nadie te dice cuando decides presentar el ENARM: estudiar más horas no garantiza que obtengas una plaza. Durante años hemos escuchado la misma fórmula “estudia 10, 12, 14 horas al día” como si el número de horas fuera el determinante del resultado, pero la realidad es distinta. El ENARM no premia la acumulación pasiva de información; premia la capacidad de resolver casos clínicos bajo presión, con tiempo limitado y con claridad mental. Puedes haber leído todos los manuales, subrayado tres veces las guías y hecho miles de preguntas sueltas, pero si no entrenas en condiciones reales de examen, el día que te sientes frente a la computadora algo cambia: el tiempo corre diferente, la duda pesa más y la fatiga mental aparece antes de lo que esperabas. Yo también pasé por esa etapa donde creía que mientras más estudiara, mejor me iría, hasta que entendí que el ENARM es más parecido a una competencia deportiva que a un examen universitario: no basta con conocer la teoría, hay que entrenar la ejecución. Los aspirantes que logran plaza no necesariamente son los que estudian más horas, sino los que estudian con estrategia, miden su rendimiento, identifican patrones de error y ajustan su preparación semana tras semana. No se trata de saturarte de información, sino de convertir cada error en un punto recuperado, cada simulacro en una radiografía honesta de tu nivel y cada semana en un avance medible. Estudiar mucho puede darte tranquilidad momentánea; entrenar inteligentemente te da resultados reales. Y si vas a presentar el examen ENARM 2026, esa diferencia puede ser exactamente la que te coloque del lado de quienes sí se quedan.

Rogelio Moscoso Sánchez
Residente de medicina interna
CP: 13448705

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